Azucena Hernández Palmero, periodista de formación y pionera en la ciberseguridad aplicada a la movilidad, ha construido un camino único en un sector dominado por la ingeniería y la industria del motor. Fundadora y CEO de EUROCYBCAR y del Grupo CYBENTIA, ha liderado proyectos innovadores que han marcado hitos internacionales, como inventar el primer test del mundo que certifica el nivel de ciberseguridad de un vehículo según las normativas UNECE/R155 e ISO 21434. Tras pasar más de tres décadas probando vehículos y tecnologías en carreteras y circuitos de todo el mundo, su mirada, más centrada en el usuario que en el fabricante, le permitió detectar riesgos que la industria aún no veía. Su capacidad para adelantar se a las tendencias la ha convertido en una referente internacional en el ámbito de la CyberMovilidad. En esta entrevista, repasa los orígenes de su proyecto, los retos afrontados, su visión del liderazgo, la importancia de la formación y el futuro de un ecosistema de la movilidad que depende de la ciberseguridad para proteger vidas, datos y sociedades enteras.
¿Cómo nació la idea de crear EUROCYBCAR y qué necesidad específica detectaste en el mercado de la automoción y la ciberseguridad en aquel momento?
Desde pequeña, mi pasión siempre fueron los coches y el mundo del motor. Crecí soñando con ser periodista, probadora de vehículos y dirigir la revista líder del motor y tuve la suerte de cumplir ambos sueños. Durante años, recorrí circuitos y carreteras de todo el mundo probando todo tipo de vehículos y tecnologías, y esa experiencia me dio una visión práctica, desde el punto de vista del usuario, que más tarde sería clave para entender los riesgos de la movilidad conectada. En 2013, mientras dirigía Autofácil, descubrí la importancia de la ciberseguridad en los coches.
Todo comenzó con una pregunta: ¿cómo se sabe que un coche es ciberseguro y que protege la privacidad y la vida de sus ocupantes? Tras investigar, descubrí que no existía respuesta, así que en 2017 diseñé —en una servilleta de papel— las pruebas que se debían ha cer a un vehículo para comprobar si era ciberseguro. Sin darme cuenta, estaba inventando la Metodología ESTP: el primer test en el mundo que mide y certifica el nivel de ciberseguridad de los vehículos y que, desde 2019, cuenta con una patente internacional en Estados Unidos.



